domingo, 24 de julio de 2011

Se empieza por el Poeta



En la revolución se empieza por el poeta porque no hay nada sin poesía, nada de carteles, nada de canciones, nada de nada.  En el golpe se empieza por el poeta y se esconden miedos y se opacan ideas y se pintan con sangre los olvidos y se compran corporaciones que industrializan realidades. En la biblia se empieza por el poeta y se erradica toda grandeza humana quedando solo a merced de los milagros y se instalan domingos. En la infancia se empieza por el poeta, de otra manera (todo es de otra manera), pero se lo termina durmiendo con cuentos de hadas. 
Los días terminan con el poeta por mas que el intente ordenarlos con cualquiera de sus calendarios.
Los poetas empiezan con la poesía para desenmascarar ideas propias (en lo ajeno y personal) pero todo poeta termina escribiendo al corazón de su pueblo, al amor colectivo, a la construcción dolorosa  – de todo proceso de cambio que cambia -, a la nueva burguesía que se forma en fila india, a los compañeros de la lucha pasiva o activa, a los que dudan, a los que aman, a los que intentan conquistar (porque el poeta siempre intenta conquistar). El poeta le escribe a la política y cuando la poesía es política, es mejor salir y bailar. 

Bitácora de Caminos Singulares 

jueves, 28 de abril de 2011

No hay titulo!

Triste, emocionado, reflexivo, inquieto leo el diario buscando llegar a la ultima hoja para darle mi sonrisa a mafalda a cambio de su ingenuidad libre de contaminación mediática, expresión inmensa del delirio de la ironía, para mí, casi el humor perfecto. Llego y no esta, hay a cambio algo de humor espontaneo, me refiero a los horóscopos, no fallan cuando te intentas ver descripto en lo que te toco del día.

viernes, 4 de marzo de 2011

Laberinto sin Rey


Es la belleza que se mide con asimetría,
Es el fracaso que se encuentra y se ignora,
Es un laberinto de emociones sin salidas,
Es la puerta que siempre mira a tu ventana.
Es la alegría que toca tu espalda,
Es el grito que me aleja de muchos,
Es el sueño que se duerme.
También hay algo de salidas sin laberintos.

Es el alma un poco de todo con algo de humano.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Mi clave de Sol (uno)

Las mañanas agitadas agrietan el recorrido de la sangre
y el corazón que solo sabe de latidos,
se vuelve bruto.
De nada sirven los ojos. Nunca, nunca supieron ver en ocasiones así.
Los hombros se tensan porque saben de pesos, la piel modifica el coeficiente de rose y adhesión.
Las piernas, las más doloridas, se afirman y ablandan constantemente dándole órdenes al corazón. Verdaderamente ellas saben de caídas. Saben de principio y fin.
Las manos que cierran sus puños esconden un dolor enorme con la misma fuerza que estrangulan el peso del tiempo sin sentido. Los puños abiertos son un símbolo de paz, pero también armonizan con pestañas tristes.
Los brazos cuelgan hasta dar un abrazo.
La cabeza no entiende de descansos y de alguna forma, intenta, regular sus partes autónomas. La cabeza es el concepto de dios más acertado.

sábado, 11 de septiembre de 2010

H2o OOH

La tierra agrietada, el silencio aplastante de gritos buscando ignorar la sed. Un lugar sin agua es una gran porción de olvido, un pueblo sin agua es una libertad atada del pie hasta la mano, de la boca hasta el estomago, una casa sin agua no alimenta, un niño sin agua no crece, la educación sin agua no entiende de recursos naturales. La realidad se construye con la memoria también. Mi felicidad colectiva por saber que es una obra para todo un pueblo, por saber que es un sueño, acristalado en alguna tela de araña, que hoy se hace realidad. Mi felicidad personal por (aprender?) el legado “ya no va a importar como suceda, cuando se lucha un día llega el momento de ver los resultados”.


Que se mojen las sonrisas de un pueblo!

Al Pueblo de Villa la Punta y a todos los luchadores de esa generacion inagotable bombardeada en el 55

lunes, 26 de julio de 2010

La revolución es pública




El abismo salta a  los pensamientos:
"la formación no es constante ni para siempre y
la noche también se llena de mentiras."
Las ideas caen. Derrotadas.




Yo no tengo a quien escribir, sólo tengo mi propia voz que me contesta en un tono solitario; la voz corajuda, ¡mi voz corajuda! es un recuerdo que se me está haciendo difícil escuchar y ya ni siquiera sé para qué practico este ejercicio si le gané mil veces a la cobardía.
Es de noche, y la noche con su pacto otra vez me derrota con el peor de los calvarios, es de noche y reinvento el diagrama con el que se rompe el corazón.
Quien pueda entender un desvelo, jamás encontrará la mañana más fría y solitaria que el resto de las horas. Por eso te enfrento, porque ya no le temo al mezquino refugio de la oscuridad ¡aparece luz, enfrentáme como te enfrento, mostráme ante todos, saca a relucir mis mas podridas facciones! Soy un hombre cruel, lo he sido al menos con tu batallita mediocre, no soy el hombre que le teme a la oscuridad. ¿De qué te avergüenzas, de qué me escondes? Asomate mañana miserable que no tengo a quién más enfrentar.
No tengo una dirección para que me socorra de madrugada mis ahogadas penas, mucho menos un matutino esperando que amanezca. Estoy solo, los demás ya no están o me ignoran. Maldita luz ¿realmente me temes? ¿¡Realmente le temes a quien no tiene con quién recorrer las batallas perdidas!? Eres cobarde, por eso la revolución fue de noche, no necesitamos de tu luz.
Vení que ya no tengo a quién decir que no entiendo, vení que no tengo a quién decir que alguna vez será, pero no será fácil, maldita luz del día, sé digna y enfrentame que aun sé que soy Juan José Castelli y declaro que no me gusta el anonimato, sin embargo es a quien más escribo.

jueves, 1 de julio de 2010

25 de mayo


Oxidadas, apiladas, sin fuerza y sin camino, ya no suenan. No hablo de la trocha angosta del ferrocarril, de la sirena con bocanadas de humo en cada estación, de los pañuelos con lágrimas, del adiós envejecido en un “hasta pronto”. No, en ningún momento voy hablar de la rutina del maquinista. Me refiero en cambio a las voces de mil novecientos cuarenta. Algunas están calladas en los libros, otras en algunos recuerdos. Lo que propongo, sin poesía, es que no duerman. Lo manifiesto, es que a las palabras no se las lleva el viento. Hace tiempo que nos quieren hacer creer que los jóvenes estamos sin voz. De la revolución sólo se habla con despojos, con distancia, como tarea cumplida, como algo que no tuvo precio, como un cuento de muchos héroes y un solo bandido.
Doscientas sillas del sillón de Rivadavia, doscientos libros de la historia de Mitre, doscientos bicentenarios en Latinoamérica.
Cuántos años han pasado ya de nuestra libertad y con cuánta capacidad repudiamos el método imperial, sin embargo, ese extorsivo sistema fue funcional para nuestra patria. Religiosamente conquistamos el sur, rigurosamente destruimos Paraguay, impunemente negociamos con otros imperios que colateralmente hicieron arrinconar a otras naciones, caprichosamente endeudamos el apenas recién nacido estado.
Son doscientos años de ignorar nuestros más estratégicos errores, doscientas maneras extrañas de transmitir la historia.
Por alguna razón se decidió hablar del héroe argentino por sobre todas las cosas. Doscientas veces indiferentes a Latinoamérica.
Méjico siempre nos quedó lejos, aunque llegó Salvador Allende, de Haití – Simón Bolívar y San Martin juntos, nunca hicimos un acto en la escuela pública. Doscientas formas de ver Latinoamérica.
No hay revolución sin amor, son términos inseparables, doscientas veces inseparable.

jueves, 24 de junio de 2010

23 de marzo

Inestable, nervioso, reaccionario, tenso, es el día 23 casi en su totalidad.
Hay algo en el aire, hay voces que el viento tiene miedo de levantar,
hay sombras que el sol tiene miedo de mostrar, hay ideas que no están muertas.
En lo personal se me hace difícil ignorar la situación.
Hay sensación de que todo esta por estallar, como si el 23 supiese del día siguiente con el miedo a que se repita.
En cierta medida el 23 no esta equivocado, la omisión, la censura, la comisión, el empréstito de algunas concesiones con forma de cuerpo en la sociedad actúan con gran indignación para victimizar el genocidio.
Sigue siendo difícil -en lo personal- ignorar la situación.
El reloj ordena las agujas y el calendario se hace viejo, viejo y memorioso. No es capaz ninguna energía de detener el tiempo y el 24 se hace presente.
Amanece y todo se mueve con cierto cálculo, con ruidos pausados, con gritos precisos, amanece como si recién terminase todo, con todo destruido. Ahora las agujas ordenan al reloj que se detenga, es el medio día y hay siluetas que ya empiezan a reconstruir lo perdido.
La maquina de precisión, dice dios, no puede detenerse. Su señoría condena a las agujas por su acto encerrándolas en la memoria, con un régimen de visita de una vez al año, donde podrán por 24hs volver 34 años atrás.
Ya me resulta imposible ignorar la situación, en todo el cuerpo me duelen 30mil, en toda el alma me duele la memoria, en todas las heridas me duelen los olvidos.